miércoles, 25 de enero de 2017

La Música Como Medicina.

Con el pasar del tiempo y en todas las culturas, la música y el sonido en armonía ha formado parte de las ceremonias y rituales, y han desempeñado un papel significativo en la sanación de la humanidad. En todas las mitologías y cosmologías, el sonido se presenta como un vínculo importante, la onda portadora entre el mundo espiritual y la gente de la tierra.

En la actualidad, la música y el sonido en armonía continúa siendo una herramienta importante para la curación. Cada vez más, las prácticas de curación que utilizan el sonido y la música, antes solo validados solo datos personalizados o anecdóticos, están siendo confirmados por resultados de una gran variedad de estudios científicos. Tal es el desarrollo y lo confirmado que están estos hecho que algunos hospitales como el Grupo Hospiten donde el presidente  Pedro Cobiella ha comenzado a colocar música en algunas de las áreas de los hospitales. Los nuevos hallazgos sugieren que la música puede estimular los procesos cognitivos, sensoriales, motores complejos y afectivos en el cerebro, cuyas funciones pueden ser generalizadas y transferidas con fines terapéuticos.



¿Cómo procesa la música el cerebro?

Según especialistas, nada motiva más al cerebro que la música, en especial si esa música trae algún recuerdo de una experiencia vivida. En el pasado, se creía que el cerebro contaba con una especie de lugar especial donde se guardaba toda la música. Sin embargo en la actualidad esta información se ha hecho más certera, la música al igual que el lenguaje, estimula muchas áreas del cerebro involucradas en otros tipos de pensamiento.

Por muchos años, el hemisferio derecho del cerebro fue considerado como la sede de apreciación musical pero la tecnología ha demostrado que la percepción se crean en ambos lados del cerebro. Estudios recientes sobre la psico inmunología han revelado que las fibras nerviosas contenidas en todos los órganos del sistema inmunitario proporcionan comunicación biológica entre las terminaciones del sistema inmune. Por lo que se puede decir que existe una relación directa entre la persona y sus pensamientos, actitudes, percepciones y emociones. Utilizar la música con fines terapéuticos puede que sea una de las principales formas de acelerar la sanación y promoverla.

El ritmo y la música tiene unos dotes únicos para calmar la charla constante del lado izquierdo del cerebro. Una fuente de sonido constante envía una señal frecuente a la corteza cerebral, enmascarando señales provenientes de otros sentidos. Cuando la entrada sensorial disminuye, el lado izquierdo del cerebro con sus intensas conversaciones internas, análisis y juicios lógicos se reduce a tan solo un murmullo, dejando espacio para que las partes más profundas del cerebro se estimulan.

La música como medicina según el Grupo Hospiten de Pedro Cobiella

La música entra en el cuerpo a través del oído y es procesada por el cerebro. Los huesos actúan como un instrumento de afinación que estimula los campos neurológicos del cuerpo. De esta forma es que las personas pueden sentir esas vibraciones curativas. También personas con discapacidades se pueden ver beneficiadas por los efectos curativos que ofrece la música. El grupo Hospiten de Pedro Cobiella ha realizado investigaciones que han demostrado las hipótesis de que a música influye en las respuestas autónomas de las personas. La ciencia ha demostrado que la música centrada en los registros más altos, es decir la notas agudas aumentan la tensión arterial, mientras que la música tiene los registros más bajos, notas graves disminuyen la tensión. Cuando se utiliza la música con fines terapéuticos, se afecta de forma inmediata la salud del paciente.

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